La técnica utilizada es por facoemulsificación con implante de lente intraocular monofocal, multifocal y tórica.

 
 
 

Normalmente el ojo humano posee un sistema óptico compuesto por estructuras transparentes que permiten ver con nitidez los objetos que nos rodean. Una de esas estructuras es el “Cristalino” que podría compararse a una “lenteja” transparente ubicada detrás de nuestras pupilas. Con la edad este Cristalino se puede opacificar y constituir así lo que llamamos Catarata.

La evolución de una Catarata es impredecible. Según las investigaciones realizadas en EEUU y Europa puede deducirse que, si viviéramos lo suficiente, todos desarrollaríamos cataratas. Es la principal causa de ceguera en el mundo.

Además del envejecimiento, existen otros factores que contribuyen a la formación de Cataratas, como los traumatismos oculares, la diabetes, algunas enfermedades congénitas, la exposición a los rayos ultravioletas del sol, cirugías oculares y ciertos medicamentos.

 
  Existen distintos tipos y clasificaciones de Cataratas, pero para una comprensión mas simple podemos dividirlas en: Nuclear, Cortical y Subcapsular Posterior. Cada tipo tiene su localización anatómica y características propias.
 

 

Catarata Nuclear: consiste en la opacificación central del cristalino con cambios en su coloración, dando un aspecto opalescente o brunescente según el grado de evolución de la misma. Con la edad, los cambios químicos de las proteínas del cristalino y la alteración de sus fibras, endurecen el Cristalino (esclerosis nuclear), reducen su transparencia y cambian su coloración (de amarillento a marrón) y también su índice de refracción (el ojo se “miopiza” por lo que estos pacientes ven mejor de cerca que de lejos). Este tipo de Catarata tiende a progresar lentamente y afecta más la visión a distancia que la de cerca.

Catarata Cortical: es causada por cambios en la hidratación y la composición iónica de las fibras de la corteza del Cristalino. La opacidad cortical puede ser central o periférica y la queja más común de estos pacientes es el deslumbramiento. Su avance puede llegar a tornarla en una catarata blanca total y opaca.

 

Catarata Subcapsular Posterior: este tipo de catarata está asociado a la migración de células epiteliales del cristalino hacia su Cápsula Posterior. Esta migración de células dificultará más la visión cuanto más central sea su ubicación en la Cápsula. Los pacientes jóvenes son más propensos a padecer este tipo de catarata que la nuclear o cortical. Los síntomas más comunes son: deslumbramiento, dificultad visual -especialmente en ambientes muy iluminados- y alteración visual para cerca.

¿Quienes son más propensos a tener cataratas?
Algunas investigaciones sugieren que las Corticales y SCP son favorecidas con la exposición a la luz UV, la diabetes y el uso de corticoides, y las Nucleares tendrían mayor desarrollo en los pacientes fumadores. También se menciona el alcoholismo como factor de riesgo.

¿Cuáles son los síntomas?
Las personas afectadas comenzarán a ver más borroso, verán los colores más apagados ó amarillentos, y las luces (como la procedente del sol, lámparas, faros de los coches, etc) pueden causar halos y más deslumbramiento del habitual. También cambiarán sus anteojos con mayor frecuencia.

 
 

¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico lo realiza el Oftalmólogo, quién evaluará el ojo con un microscopio y una lámpara especial. Examinará la parte anterior del ojo (cornea, iris y cristalino) y también el segmento posterior para descartar problemas de la retina ó del nervio óptico.

¿Se puede llegar a la ceguera por padecer cataratas?
Es posible que una catarata avanzada ocasione un cuadro de “ceguera transitoria” hasta que se efectúe la cirugía. A pesar de la existencia de la solución quirúrgica, no todas las comunidades están en condiciones de implementarlo. Las proyecciones indican que para el año 2025 se podría llegar a 40 millones de personas ciegas por cataratas en todo el mundo.