• Transplante de glándulas salivales
• Transplante de mucosa bucal
• Transplante de membrana amniótica

 

El ojo seco es la condición anormal de la porción externa del ojo (la visible al mirarnos a los ojos), que se manifiesta en algunas personas cuando estas producen poca cantidad de lágrimas ó lágrimas con deficiencias en algunos de sus componentes: Poca cantidad; mala calidad.

 
 

¿Dónde se producen las lágrimas y qué funciones cumplen?
Las lágrimas son producidas en las glándulas lagrimales ubicadas en los párpados y en la órbita ósea. Estas glándulas, respondiendo al sistema nervioso involuntario, producen dos tipos de secreciones:

1- Una secreción lagrimal contínua (denominada basal) que sirve para alimentar la córnea, para lubricar los tejidos externos del ojo, para facilitar la visión y para defender al ojo de infecciones y cuerpos extraños

2- Una secreción lagrimal ocasional (por reflejo: lagrimeo, llanto), que se produce solamente ante un determinado y específico estímulo (irritación, emoción, etc.). Esta secreción refleja solamente sirve para enjuagar al ojo.
El inicio de estos conductos, está dado por los denominados puntos lagrimales, que son los pequeños agujeritos que podemos ver fácilmente en el párpado inferior, prácticamente pegados a la nariz.
En realidad existen tanto en los párpados inferiores como en los superiores, y en idéntica localización.

¿Cómo se manifiesta el ojo seco?
El ojo seco se manifiesta generalmente a través de una variada gama de síntomas que incluyen:
• sensación de arenilla y/o cuerpo extraño,
• ardor,
• quemazón,
• aspereza,
• sensibilidad a la luz,
• visión de halos de colores,
• ojos llorosos y picazón leve.

¿Qué causa ojo seco?
La edad: la producción de lágrimas decrece naturalmente con los años. La cantidad de lágrimas que nuestras glándulas lagrimales producen a los 20 años es mucho mayor que a los 60.
El ambiente: el clima seco, ventoso y soleado, el smog y la contaminación ambiental, los lugares cerrados (los aviones), la calefacción y el aire acondicionado, los secadores de pelo y los monitores de computación pueden aumentar la evaporación de las lágrimas y producir ojo seco.
Los medicamentos: ciertos medicamentos pueden disminuir la capacidad de las glándulas lagrimales de producir lágrimas. Entre ellos estan los descongestivos y antihistamínicos, los tranquilizantes, antidepresivos y píldoras para dormir, los diuréticos, píldoras anticonceptivas, algunos anestésicos, medicamentos para el tratamiento de la hipertensión arterial (beta bloqueantes) y para transtornos digestivos (anticolinérgicos).
Las enfermedades sistémicas: es frecuente la asociación de ojo seco con algunas enfermedades sistémicas como la artritis, el lupus, la sarcoidosis, el síndrome de Sjogren, las alergias y enfermedades de la piel.
Las lentes de contacto: el uso de lentes de contacto y de los líquidos que se utilizan para su conservación e higiene pueden agravar o provocar ojo seco.

¿Cómo se lo diagnostica?
El médico Oftalmólogo es el encargado de hacer el diagnóstico de ojo seco basándose en el examen completo del paciente, y en tests diagnósticos específicos que se realizan en el consultorio.
En ocasiones debe recurrir a la ayuda del laboratorio de análisis clínicos que estudia las principales características de las lágrimas, y muy a menudo solicita interconsultas con otros profesionales (clínico, reumatólogo, dermatólogo).

¿Cómo se lo trata?
Para el tratamiento del ojo seco se utilizan generalmente gotas lubricantes.
En algunos pacientes se indican además antiinflamatorios, antibióticos, medicamentos sistémicos y en ciertas ocasiones se recurren a otros métodos terapéuticos como la obturación de los conductos de evacuación de las lágrimas (Punctum Plug) , y el uso de lentes de contacto terapéuticos. En los casos más severos el transplante de glándulas salivales asociado o no al transplante de mucosa bucal y membrana amniótica.